Práctica de yoga en casa, sin prisa, solo disfrutando.

Comenzamos con el postura de gato-vaca, la columna vertebral se mueve suavemente con la respiración. En el postura del perro hacia abajo, las palmas apoyan el suelo, empujando las nalgas hacia arriba. En esta postura no hay que forzarse a hacer nada, vamos al nivel que podemos alcanzar.

Finalmente, en la postura del cadáver (savasana), cerramos los ojos y sentimos el sudor bajando por el cuello. En esta postura no pensamos en nada, simplemente estamos en el momento.


El yoga en casa es una excelente forma de cuidar de nuestro cuerpo y mente, sin necesidad de ir a un gimnasio o clase especializada.


