1. Consuma una ingesta equilibrada de diversos nutrientes 2. Coma más frutas y verduras y menos alimentos procesados 3. Controle la ingesta de azúcar y sal 4. Ingiera una cantidad adecuada de proteínas de alta calidad 5. Mantenga horarios regulares de comida 6. Beba más agua y menos bebidas azucaradas 7. Preste atención a una dieta diversificada. Los hábitos alimentarios saludables son la base de una buena salud y la persistencia a largo plazo puede prevenir una variedad de enfermedades crónicas.
